Jóvenes de 4-H en el sur de Florida construyen un vehículo solar y ganan el campeonato nacional
Un equipo de 14 adolescentes del sur de Florida está llevando el aprendizaje de habilidades laborales a un nuevo nivel a través del programa 4-H de las oficinas de Extensión de UF/IFAS en los condados de Broward y Palm Beach.

En lugar de criar ganado o cultivar hortalizas, estos estudiantes diseñan, sueldan, cablean y compiten con un vehículo eléctrico impulsado por energía solar, que construyen desde cero. Con el apoyo de un profesor, un dedicado mentor y diversos patrocinadores, además de donaciones de la comunidad y fondos recaudados por sus propios integrantes, los jóvenes adquieren experiencia en ingeniería, gestión de proyectos, recaudación de fondos, liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas.
Conozca al Club de Vehículos Solares TechGarage. Actualmente con sede en el colegio South Plantation, el club está afiliado a los programas 4-H de los condados de Broward y Palm Beach. Esta integración incorpora la experiencia intensiva y práctica del equipo en disciplinas como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas al programa de desarrollo juvenil de 4-H, que promueve el aprendizaje práctico, el liderazgo y la preparación de los jóvenes para su futuro.
“Lo que este equipo ha construido va mucho más allá del vehículo solar en sí. Es un modelo de cómo se manifiesta el aprendizaje práctico al más alto nivel. Estamos orgullosos de dar la bienvenida al equipo a 4-H”, afirmó Kenan Bridges, agente de 4-H en la oficina de Extensión de UF/IFAS del condado de Broward.
Su arduo trabajo ha culminado en un logro alcanzado en tan solo tres años. Recientemente, durante el verano, el equipo ganó su segundo campeonato nacional consecutivo, superando a algunos de los equipos de vehículos solares más destacados y consolidados del país.

Asimismo, el equipo estableció un récord de pista de 760,5 millas en 2025, completó la totalidad de las 656,7 millas del recorrido del Tour de Texas de 2026, obtuvo dos premios importantes y logró que dos de sus estudiantes fueran admitidos en la Orden de la Celda Solar. Detrás de estos logros hay miles de horas dedicadas al diseño, la construcción, las pruebas y la competición con el vehículo, mientras adquieren habilidades prácticas en ingeniería, electrónica, análisis de datos, gestión de proyectos y trabajo en equipo.
“Experiencias como La Competencia de Vehículos Solares ofrecen a los estudiantes algo que el aula por sí sola no puede brindar: la oportunidad de aplicar lo aprendido en un entorno académico tradicional para resolver problemas reales, trabajar como un equipo de ingeniería, tomar decisiones bajo presión y ver de primera mano las consecuencias de dichas decisiones”, afirmó Allan Phipps, mentor y patrocinador del equipo.
Los estudiantes no solo aprenden sobre ingeniería, fabricación avanzada, industria aeroespacial o energías renovables; también desarrollan las habilidades técnicas, de trabajo en equipo, comunicación, adaptabilidad y confianza que exigen estos sectores, señaló.
“Experiencias como esta ayudan a los estudiantes a verse no simplemente como alumnos que estudian disciplinas STEM, sino como futuros ingenieros, técnicos, innovadores y líderes”, comentó.
Para estudiantes como Emily Herman, cocapitana del equipo, la experiencia transformó su interés por las disciplinas STEM en una posible trayectoria profesional.
“La Competencia de Vehículos Solares me ha enseñado mucho más que ingeniería. He aprendido sobre gestión de proyectos, mercadeo, trabajo en equipo, liderazgo, soldadura, sistemas de telemetría e innumerables habilidades más que conservaré el resto de mi vida”, expresó Herman. “Lo que es más importante: este programa me ayudó a descubrir mi pasión por la ingeniería aeroespacial y me permitió conocer a mentores increíbles y amigos para toda la vida”.
Para el cocapitán Aiden Phipps, la lección más importante va mucho más allá de la construcción del vehículo.
“La experiencia práctica en ingeniería que he adquirido gracias a la Competencia de Vehículos Solares supera todo lo que he aprendido en mis cursos universitarios de ingeniería en el Colegio FAU”, explicó Phipps, quien ha estado cursando estudios simultáneos en un programa con Florida Atlantic University. “Pero lo que este programa significa realmente para mí es comunidad”.
Esa comunidad trasciende al equipo TechGarage. Durante la competencia, estudiantes de distintos equipos colaboran entre sí, comparten conocimientos y ayudan a solucionar problemas, a pesar de competir por el mismo campeonato.
“Nuestro equipo acogió a todos sus miembros, superó unido cada desafío y forjó amistades que durarán toda la vida”, afirmó Phipps. “Ese sentido de comunidad se extendió más allá de nuestro propio equipo. Trabajamos junto a otros grupos durante toda la semana, ayudándoles a resolver problemas y animándolos a ir más allá de lo que creían posible”.
La nueva afiliación del equipo a 4-H, a través del servicio de Extensión de UF/IFAS en el condado de Broward, añade otra dimensión a esa experiencia al vincular el aprendizaje técnico con el objetivo más amplio de ayudar a los jóvenes a desarrollar habilidades, confianza y capacidades de liderazgo para triunfar en cualquier carrera que elijan. Como miembros de 4-H, están mostrando a una nueva generación cómo es el aprendizaje mediante la práctica.
