Autor: Agencias
Estas personas buscan información por redes sociales porque “están enfocadas en encontrar la manera más segura, rápida o fácil de llegar a Estados Unidos”, señaló Guadalupe Correa-Cabrera, experta en migración de la Universidad de George Mason. “Están revisando constantemente” las redes sociales.
Sin embargo, las políticas de inmigración son complejas y en los últimos años han cambiado mucho. Por ende, se vuelve difícil entender el proceso legal que se debe tomar para llegar a Estados Unidos. Es aquí donde se fomenta la desinformación.
“En situaciones normales la gente no creería ciertas cosas”, dijo Fernando García, director del Border Network for Human Rights, un grupo que ayuda a migrantes en El Paso, Texas. “Pero cuando están viviendo en temor y en shock todos los días, son más susceptibles a cualquier tipo de información que les dé un grado de esperanza”.
No toda la información compartida en redes sociales es errónea; aun así, existen varias cuentas con cientos de miles de seguidores que difunden información falsa o con verdades parciales.
Influenciadores en redes sociales amplifican la desinformación
Correa-Cabrera explicó que las narrativas desinformantes suelen comenzar por WhatsApp y después son complementadas y amplificadas en plataformas como Instagram o TikTok.
“Estos influenciadores se ven como personas que saben sobre las leyes de inmigración, aunque no sepan”, comentó Correa-Cabrera. “A veces se presentan como abogados. Esa es la imagen que quieren representar”.
Esto les da más confianza a los migrantes de que la información es verídica, aún cuando no lo es.
Por ejemplo, Dario Andres Oviedo Melendez y Jose Rafael Roman Argotte tienen cuentas en Facebook, Instagram, YouTube y TikTok con más de 950,000 seguidores en total. Ellos publican vídeos diarios dando actualizaciones sobre las políticas migratorias de Estados Unidos. No sabemos cuales son las intenciones de Oviedo Melendez y Roman Argotte, pero la información que proveen no siempre es correcta.
El 9 de abril, Roman Argotte publicó un video en TikTok que tiene casi 400,000 vistas informando a sus seguidores que a partir de ese día “no podrán ser expulsados venezolanos a México a través del Título 42”, citando como fuente una nota de Breitbart, un sitio web de noticias de derecha. El Título 42, una política de salud pública que expiró el 11 de mayo, permitía a los agentes fronterizos expulsar rápidamente a los migrantes sin darles la posibilidad de pedir asilo.
En ese entonces no se había hecho ningún anuncio oficial que los venezolanos estarían exentos a la política. Un día después de la publicación de Roman Argotte surgió una corrida de migrantes hacia la frontera entre México y Estados Unidos con falsas esperanzas de poder ingresar a Estados Unidos.
“En las redes sociales, en TikTok, Instagram, Facebook está corriendo la noticia,” de que las personas podían entregarse a las autoridades estadounidenses para pedir asilo, le dijo un inmigrante venezolano a un reportero en la frontera el 10 de abril.
Ese mismo 10 de abril, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) denunció la información como errónea en un tuit. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) también le dijo directamente a PolitiFact que esa información que Roman Argotte publicó era incorrecta.
PolitiFact intentó comunicarse con ambos creadores de contenido a través de WhatsApp, TikTok, Instagram y llamadas, pero no recibió respuesta. Sin embargo, días después de que PolitiFact llamó y mandó mensajes a Roman Argotte, este publicó tres videos en TikTok sobre la desinformación en redes sociales. En los videos, Roman Argotte menciona directamente los ejemplos que PolitiFact destacó en sus mensajes.
Hablando sobre el video del 9 de abril, Roman Argotte declaró que en un momento esa información era “veraz” y “real”, y que “muchas personas replican el mensaje de manera errónea”.
Cambios en políticas migratorias fomentan la desinformación
En redes sociales en general, es típico ver a creadores usar los cambios en las políticas de inmigración en Estados Unidos “para presentar un sentido de urgencia”, dijo Correa-Cabrera. Surgen publicaciones que incluyen verdades parciales y que presentan el proceso de solicitud de refugio o asilo como algo sencillo y rápido.
“A partir del 11 de mayo no podrán ser deportadas personas que lleguen a la frontera de los Estados Unidos bajo el Título 42”, dijo Román Argotte en uno de sus videos de TikTok más populares, que cuenta con más de 17.6 millones de vistas.
PolitiFact calificó esta publicación como mayormente falsa; los migrantes no serán expulsados bajo el Título 42, porque esa política ya no aplica, pero eso no quiere decir que cualquier migrante puede entrar al país, como sugiere el video.
El 19 de junio Roman Argotte declaró por TikTok que la desinformación en este video “es por culpa de personas que no entienden el mensaje y lo replican”.
Oviedo Melendez, uno de los creadores de contenido, le dijo a sus seguidores en marzo que Biden había “anunciado un comunicado donde los ecuatorianos pueden venir a los Estados Unidos de manera legal a través del nuevo programa de refugiados”.
El Departamento de Seguridad Nacional le aclaró a PolitiFact que esta información es falsa.
Videos en redes sociales promocionan consejos legales
Además de crear contenido en redes sociales, la cuenta de TikTok de Roman Argotte dice que provee “consultas legales” a través de WhatsApp.
En su cuenta de Instagram, Oviedo Melendez dice que proporciona “consejo legal” y se autodenomina “abogado especialista” en inmigración, cobrando $20 por una consulta de 15 minutos, según una respuesta automática de su cuenta de WhatsApp.
Cuando la gente pide más información o aclaraciones en los comentarios de Instagram y TikTok, los dos creadores responden que las consultas deben hacerse por medio de WhatsApp.
Ambos tienen una compañía registrada en Florida llamada Dario Pfister, LLC, pero ninguno parece estar registrado como abogado en Estados Unidos, según una búsqueda de PolitiFact.
La desinformación en redes sociales es parte de lo que influye en la decisión que toman los migrantes sobre cómo y cuándo cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, señaló García, de Border Network for Human Rights.
“Existen factores importantes que empujan y atraen a los migrantes” a huir de sus países, explicó García. “Pero de alguna manera lo que solidifica esta decisión es la desinformación”.
Reporte de Julie Ricard, Maria Ramirez Uribe, Anna Spinardi y Berenice Fernández
Este reportaje se realizó con el apoyo del programa “Disarming disinformation” del International Center for Journalists (ICFJ), un esfuerzo global de tres años con financiación principal del Scripps Howard Fund.
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Así como ella, cientos de migrantes también esperaban que Jaime Díaz Márquez respondiera a sus llamadas y mensajes.
Les había prometido que pasarían la Navidad del 2022 del otro lado de la frontera, en Estados Unidos, pero un día, sin mayor explicación, se esfumó.
Más de 200 migrantes señalan a Jaime Díaz Márquez, originario de Michoacán, de haberlos engañado, haciéndose pasar por empleado de una organización civil-religiosa estadounidense, según la organización de apoyo a inmigrantes Al Otro Lado.
Para convencerlos, Díaz les dijo que la asociación “Grupo Asilo” se encargaba de tramitar el asilo en la Unión Americana para personas de cualquier país, que el proceso era gratuito, salvo 55 dólares por papeleo y copias de cada una de ellas.
Más de 200 víctimas por falta de información
Dígame la verdad ¿Es un fraude o no? ¡¿Es mentira?!”, cuestionó Pérez en la última llamada que le respondió un 19 de diciembre del 2022.
Te vas a dar con la piedra en la boca cuando veas que es verdad”, le respondió Díaz Márquez en esa última llamada.
Cuatro meses antes, Pérez le había depositado 770 dólares a una cuenta de PayPal a su nombre.
Pero ella no fue la única, otras casi 200 familias desembolsaron un aproximado de 11.000 dólares. Jaime borró las publicaciones y programas En Vivo que hizo a través de Facebook, restringió los comentarios y prácticamente desapareció de la faz de la tierra.
El boca en boca, sin información
Fue en agosto de 2022 cuando Mercedes Pérez supo de la existencia de Jaime Díaz. Un día su comadre le contó a Pérez que había encontrado a una organización civil que le iba a tramitar el asilo a su familia, que era gratuita y de confianza.
Le dio a Pérez el número de teléfono del contacto, un tal Jaime Díaz, quien además hacía transmisiones En Vivo desde sus redes sociales.
Pérez no perdió el tiempo y ese mismo día lo llamó, le preguntó si podían tramitar el asilo de personas residentes en Honduras y Díaz respondió que sí.
“Al principio se miraba irreal pero cuando dijo que ya se habían ido 10 (personas). Le creí”, explicó Pérez en una entrevista vía telefónica desde Los Ángeles, California, donde vive con su esposo e hijos.
Dinero y sueños perdidos
Pérez no lo pensó y pagó, pero pasaron las semanas y llegó la angustia. Cientos de mensajes y llamadas se acumularon sin respuesta.
Díaz respondió a través de transmisiones En Vivo en Facebook, en las que respondía a todos los reclamos.
“Les van a avisar cuando van a ir a la embajada a recoger un papel… ese papel es para que ustedes fffssshiiiiuuuu”, dijo mientras alzaba la mano como simulando un avión en pleno despegue durante una transmisión.
“Nosotros les vamos a llamar… 9 de diciembre (2022) para que ya no me pregunten ¿Ok?… ese día van a correr a comprar sus boletos… no se crean de chismes… ustedes agarren sus maletas y váyanse a Estados Unidos a ver a su familia y pasar Navidad”, insistió.
Llegó la fecha y ni las embajadas atendieron a los migrantes, ni Díaz les volvió a responder.
Un día antes de año nuevo, el 30 de diciembre, Jennifer Cuevas decidió denunciarlo públicamente a través de su perfil de Facebook.
“Este señor se llama Jaime Diaz, originario de la Ruana Michoacán, se dedica a estafar gente de todos lados, mexicanos, hondureños, guatemaltecos, de donde se los encuentre…”, se lee en la publicación que alcanzó 277 compartidas y 49 comentarios, entre ellos de otras víctimas que con ese texto identificaron su fotografía y que, igual que a ella, les había cobrado dinero para tramitarles asilo estadounidense.
A partir de esa publicación, cientos de víctimas comenzaron a contactarse para compartir información. Entre todos crearon un grupo de WhatsApp para comunicarse y enviar detalles y evidencias del fraude.
Al Otro Lado, el camino para denunciar
Pérez, además de mantener contacto con otras víctimas, reportó el fraude a la organización civil Al Otro Lado, donde fue orientada para denunciar ante el Ministerio Público, pero desistió.
“Todos teníamos miedo de don Jaime, uno no sabía quién era don Jaime, él decía que tenía mucho poder con los americanos y abogados… mi esposo me dijo que mejor no me metiera allí”, lamentó Mercedes.
Soraya Vazquez, subdirectora de Al Otro Lado, explicó que el reporte de Mercedes Pérez no ha sido el único. Son diferentes tipos de engaños que muy pocas veces denuncian los afectados por temor a ser deportados cuando son extranjeros o a entorpecer su ingreso a Estados Unidos.
Para esta investigación se intentó localizar a Jaime Díaz Márquez a través de llamadas y mensajes de WhatsApp, pero no se obtuvo ninguna respuesta.
Reporte de GABRIELA MARTÍNEZ
Este reportaje se realizó con el apoyo del programa “Disarming disinformation” del International Center for Journalists (ICFJ), un esfuerzo global de tres años con financiación principal del Scripps Howard Fund.
El cambio se produce luego de que en días recientes acudieran en masa a la ciudad Nuevo Laredo, fronteriza con Texas, unas 1,500 personas, tras conocerse que Estados Unidos estaba aceptando el ingreso de migrantes sin cita.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) dijo que su aplicación móvil CBP One, en cuyo uso han insistido los funcionarios estadounidenses para promover una migración más segura y ordenada, ofrecerá citas nuevamente a partir del miércoles.
Esto ocurre a menos de dos semanas de que CBP cerrara el sistema en Laredo, ciudad texana frente a Nuevo Laredo, cuando funcionarios estadounidenses detectaron que criminales obligaban a migrantes a pagar hasta 500 dólares para llegar al puente fronterizo que deben cruzar para acudir a su cita.
El cambio de política subraya los problemas que enfrenta la administración del presidente Joe Biden en su intento de implementar un nuevo sistema de asilo, en medio de los continuos problemas de seguridad en México.
Si bien la aplicación para reservar citas de asilo en Estados Unidos tiene como objetivo eliminar como intermediarios a traficantes de personas, los hechos violentos en Nuevo Laredo muestran que estos grupos aún pueden explotarla para extorsionar a migrantes, lo que plantea serias dudas sobre su viabilidad.
Stephanie Leutert, académica de la Universidad de Texas y exasesora en temas de migración durante la administración de Biden, advirtió que un esquema de extorsión podría regresar ahora que fue reabierto el sistema virtual de citas.
“En esencia, (está) volviendo exactamente a la misma dinámica que condujo a la pausa en las citas de CBP One en primer lugar”, dijo la experta.
DESESPERACIÓN
Los migrantes comenzaron a acumularse en Nuevo Laredo el fin de semana pasado cuando se enteraron que funcionarios de CBP estaban admitiendo a grupos de unos 50 solicitantes de asilo por día a través del puente internacional, incluso sin cita.
Muchos venían de un campamento instalado en la sórdida ciudad Matamoros, a varias horas de distancia, donde no habían logrado conseguir citas.
El venezolano Gerson Bravo, explicó cómo los migrantes que llegaban se organizaban con una lista en un cuadro de cartón marcado con números o escribiendo números en el antebrazo de las personas.
Bravo dijo que el sistema era más justo que la aplicación, a través de la cual incluso deben esperar algunos meses para cruzar a Estados Unidos, mientras que con ese esquema la consiguen en cuestión de días. “No se ha podido llevar orden con la aplicación”, comentó.
El miércoles, otro migrante venezolano en Nuevo Laredo dijo que le preocupaba que lo extorsionaran ahora que Laredo estaba abierto nuevamente para las citas a través de CBP One. “Tenemos miedo”, expresó al pedir anonimato para dar su testimonio. “Nos vinimos pensando que podríamos tener un mejor proceso y más rápido”.
La afluencia repentina, muy alta en comparación a los 250 migrantes que llegaban dos semanas antes, llevó a los funcionarios estadounidenses a reiniciar CBP One como una mejor opción.
“Somos conscientes de los límites de nuestra capacidad para controlar la situación de seguridad en cualquier ciudad fuera de Estados Unidos”, dijo a Reuters un funcionario de alto rango de CBP que prefirió no ser nombrado.
“Usar CBP One es el mejor mecanismo que tenemos para reducir algunas de las vulnerabilidades allí”, agrego al referirse al caso de Nuevo Laredo.
Defensores de inmigrantes ven CBP One como una herramienta positiva para eliminar a los traficantes, pero les preocupa que el número limitado de citas los ponga en riesgo mientras esperan en zonas peligrosas como Nuevo Laredo.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que continúe la extorsión en esa ciudad fronteriza, el funcionario de CBP dijo que los migrantes podrían solicitar asilo en otros lugares e ir a Nuevo Laredo el día de su cita.
“Eso representa un riesgo mucho menor que todas estas personas que se aglomeran en la ciudad como vemos en Nuevo Laredo en este momento”, agregó.
José, otro migrante venezolano que se negó a dar su nombre completo por razones de seguridad, dijo que la semana pasada fue testigo de cómo fue secuestrado un grupo de personas en una carretera hacia Nuevo Laredo. Aun así, decidió emprender él mismo el viaje al día siguiente.
“Nos arriesgamos porque la desesperación fue tan grande Matamoros”, comentó mientras estaba sentado bajo unas carpas blancas en una plaza cerca de la frontera.
Tres migrantes dijeron a Reuters que hombres que parecían ser miembros de un cártel les pidieron que se mantuvieran en orden, pero que no habían estado extorsionando a los recién llegados.
Eso podría cambiar, dijeron activistas que estimaron en decenas de miles de dólares en alrededor de un mes las ganancias obtenidas por el cártel local por extorsionar a migrantes.
Una familia del estado de Michoacán pagó 13,000 dólares de extorsión. Once recibos con transferencias electrónicas de dinero de amigos y familiares mostrados a Reuters respaldaban su historia. Ellos se apresuraron a recaudar los fondos antes de que llegara el día de su cita el mes pasado a través de CBP One.
“Nos tenían encerrados”, dijo Javier Valdez, miembro de esa familia. “La gente tenía que pagar para no perder su cita”, agregó.
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