Raúl Castro en la mira del Departamento de Justicia de EEUU: Caso de asesinato de ciudadanos cubanos en 1996 podría ser reabierto
Departamento de Justicia de EEUU podría reabrir caso contra Raúl Castro por cargos de asesinato bajo sus órdenes en 1996
El Departamento de Justicia de Estados Unidos está considerando reabrir un caso relacionado con el presunto asesinato de cuatro ciudadanos cubanos que volaban en un avión que fue derribado en 1996. Según documentos y declaraciones obtenidas, el caso podría tener vínculos directos con Raúl Castro, actual líder de Cuba.
El caso del avión derribado
El 24 de febrero de 1996, un avión Cessna 402B, operado por la organización humanitaria Brothers to Rescue, fue derribado por aviones de combate cubanos, resultando en la muerte de cuatro tripulantes. La aeronave transportaba a exiliados cubanos que pretendían regresar a la isla para visitar a sus familiares.
- Los cuatro tripulantes fallecidos eran: Carlos Costa, Mario de la Peña, Luis Guanche y Ramón Saavedra.
- El incidente generó un gran revuelo internacional y tensiones entre Cuba y Estados Unidos.
Implicación de Raúl Castro
Según informaciones disponibles, Raúl Castro, en ese entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, habría dado la orden para derribar el avión. Esto se basa en testimonios y documentos desclasificados a lo largo de los años.
Estas nuevas revelaciones han llevado a abogados y familiares de las víctimas a presionar al Departamento de Justicia de Estados Unidos para que reabra el caso y considere posibles cargos contra Raúl Castro por su presunta participación en el asesinato.
Posibles acciones del Departamento de Justicia
Si bien no hay un anuncio oficial sobre la reanudación del caso, fuentes cercanas a la investigación han indicado que el Departamento de Justicia está revisando las pruebas disponibles y evaluando la viabilidad de presentar cargos contra Raúl Castro.
Esta posible reanudación del caso ocurre en un contexto de tensiones políticas entre Estados Unidos y Cuba, y podría tener implicaciones significativas en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Hasta el momento, no se han emitido declaraciones oficiales por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ni de la administración cubana respecto a una posible reapertura del caso.
